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miércoles, 23 de marzo de 2011

"Bullying, sexting", "Bienvenida Realidad"


"Bienvenida realidad" es una serie que le apuesta a un público juvenil; se trata del nuevo estreno de Cadena Tres, una coproducción con Argos, de Epigmenio Ibarra, y que cuenta con la distribución de Sony Entertainment Television.

Es un programa dinámico, con un excelente ritmo y música sumamente adecuados para su público objetivo. Además, cuenta con un elenco numeroso y con artistas provenientes del teatro y del cine, más que de la televisión, por lo que no presenta las sobreactuaciones clásicas del melodrama.

Entre éstos destacan los nombres de Irene Azuela, Lisa Owen, Eduardo Victoria e Iván Arana; quienes son acompañados por un elenco juvenil encabezado por Christian Vázquez, quien también ha hecho sus "pininos" en el cine mexicano, así como Sofía Espinoza, Ignacio Riva Palacio y Sofía Sisniega.

La historia se centra en un grupo de jóvenes que asisten a una escuela privada en la Ciudad de México, el Instituto Golding, y mientras asisten a clases dejan entrever sus problemas, amistades, complejos, inseguridades y el grupo al que pertenecen.

Como ya es costumbre en este tipo de programas, existe el grupo de los populares, de los que se "mal viajan", los aplicados y los abusivos. Por medio de su interacción dentro y fuera de la escuela dan un amplio panorama de cómo es la juventud mexicana actual.

Son dos los catalizadores del drama, por un lado, el inicio de clases trae consigo tres nuevos personajes que se insertan en la vida del Instituto: la nueva maestra de teatro, Lucía (Azuela); el recién llegado maestro de literatura, Santiago (Victoria), quien solía ser un periodista en Ciudad Juárez y dejó su hogar a causa de la violencia que padece la entidad, y su hijo Darío (Vázquez).

Por otro lado está el "bullying" —o acoso— que sufre Vanesa (Espinoza), una joven que está enamorada de una de sus compañeras, Mariana (Sisniega), quien también ha atrapado el ojo de Darío. Las jugarretas de las que es víctima Vanesa son tan fuertes que llegan al punto de la violencia física, psicológica y hasta a las amenazas de muerte.

Después de que una clase se sale de control, Darío, Vanesa, Mariana y Bruno (Ruy Senderos), que estuvieron involucrados en el revuelo, están a punto de ser expulsados, pero el profesor Santiago lo impide al sugerir que los jóvenes se acerquen a las artes como forma de canalizar sus emociones y reivindicar sus caminos.

Los cuatro alumnos deberán tomar el taller de teatro de la maestra Lucía en contra de su voluntad, como condición para permanecer en la escuela.

"Bienvenida realidad" es una teleserie vanguardista, que tiene como principal misión retratar lo que sucede hoy con la juventud mexicana, lo cual hace de forma verídica. Sin embargo, en su afán de ser realista e incluyente, aborda temáticas delicadas que en lugar de ayudar pueden confundir aún más a los adolescentes, por lo que la orientación por parte de los padres se vuelve imprescindible.

Estas escenas sensibles son aquellas en las que se hacen insinuaciones de acercamientos lésbicos, así como las agresiones físicas, con connotación sexual y las imágenes de violencia a modo de "flashback" en los que el personaje de Darío recuerda cómo murieron sus amigos a causa del narcotráfico en Juárez.

La producción de Ibarra aprovecha los acontecimientos actuales para criticar la inseguridad e impunidad que se viven en el país, pero también pone el dedo en la llaga en las consecuencias y la gravedad del "bullying" y el "sexting" —envío de fotografías con desnudos o poses provocativas mediante celular o correo electrónico—, en la indiferencia de los padres de familia y la apatía de los estudiantes.

Aunque es un programa dirigido hacia los jóvenes más inteligente, incisivo y mejor producido y actuado de lo que suelen ser —sólo basta recordar la telenovela "Rebelde"—, lo cierto es que las escenas, el contenido y los modelos que se presentan son inadecuados para su horario —se transmite de lunes a viernes a las 20:00 horas— y público objetivo.

Ojalá que en su afán por innovar y transgredir los límites, "Bienvenida realidad" no termine causando el mismo daño que aquello que quiere criticar. ¡Hay que verla con cautela!
 
¿O tú qué opinas?

Twitter: mabsalinas

domingo, 27 de febrero de 2011

Las "mentiras" de "El Sexo Débil"


Cadena Tres se vuelve a lanzar a la industria televisiva con una serie polémica y que se aleja de los convencionalismos que han plagado a la televisión abierta mexicana en los últimos años, y que pretende seguir el camino que marcó su anterior “éxito”, “Las Aparicio”.

El pasado lunes 7 de febrero el canal estrenó “El Sexo Débil”, una producción de Argos y Sony Pictures Television, bajo la batuta de Epigmenio Ibarra, que se transmite de lunes a viernes por Cadena Tres a las 22:00 horas.

La serie tiene como objetivo denunciar un problema que afecta a los hombres mexicanos y que muchas veces los carcome tanto a ellos como a sus familias sin que ninguno de los involucrados se percate. Se trata ni más ni menos que del machismo.

Para ello, cuenta la historia de los cinco hombres de la familia Camacho, todos médicos de profesión, cuya vida se ve trastocada un buen día cuando cuatro de ellos son abandonados por su respectiva pareja.

El padre de la familia, Agustín (Arturo Ríos) es un cardiólogo que en medio de su aniversario de bodas es abandonado por su esposa, Silvia (Adriana Parra), quien está cansada de ser segregada y engañada por su marido; de vivir detrás de la sombra de “un gran hombre”.

Álvaro (Khotán Fernández), el ginecólogo, aparenta ser un devoto padre de familia, uno de los tres Camacho que le es fiel a su esposa, pero que es egoísta y relega el trabajo de su mujer a segundo término, como si fuera menos importante. Cansada de esta situación, Tamara (Luciana Silveyra) decide pedirle el divorcio.

El segundo hijo del clan, Julián (Mauricio Ochmann), es un cirujano plástico, seductor e infiel, que es adicto al sexo e intenta sentar cabeza, pero cuando su prometida lo encuentra en brazos de otra mujer, decide pagarle con la misma moneda.

Por su parte, Dante (Raúl Méndez), es un psiquiatra atormentado por desconocer quién es su madre, ya que es medio hermano de los Camacho. Acaba de ser abandonado por su novia, y, al parecer es el más sensible de los “machos” de la familia.

Bruno (Pablo Cruz), el menor de todos, a pesar de ser médico se rehúsa a trabajar en la clínica de su padre, pues éste lo rechaza a causa de su homosexualidad. Trabaja junto con su pareja en un barrio de escasos recursos prestando asistencia social.

La vida de la familia Camacho da un giro de 180 grados con la llegada de Helena Román (Itatí Cantoral), quien es la protagonista de la serie; una mujer liberal que en el primer episodio dejó a su novio en el altar después de ver que sufría de “mamitis”.

El balance

La historia escrita por Joaquín Guerrero (“Capadocia”), Laura Sosa (“Las Aparicio” y “Capadocia”) y Verónica Belver (“Las Aparicio”) se atreve a retratar un problema que aqueja a muchas familias mexicanas y que, a modo de denuncia, sirve para que los televidentes reflexionen en torno al machismo y que quienes lo promuevan o toleren reaccionen ante él.

Pero el problema de la serie es cómo lo cuenta, ya que bajo el pretexto de ser un programa “para adultos”, inserta escenas con alto contenido sexual, infidelidad, homosexualismo, prostitución y reduce al sexo masculino a personas sin voluntad que no saben reflexionar, pero sí reaccionar.

Asimismo, presenta a los hombres como animales que se dejan dominar por sus instintos, personas egoístas, intransigentes y que sólo piensan en las relaciones sexuales, cuando en realidad el sexo masculino es mucho más que eso; es más que el temor a mostrarse vulnerable.

Por lo mismo, “El Sexo Débil” es una serie que los reduce y rebaja, mientras que a las mujeres las presenta como seres autosuficientes y feministas que no están dispuestas a ceder su terreno. El programa carece de equilibrio y no toca un punto fundamental: la complementariedad entre hombre y mujer.

El tratamiento que hace del matrimonio es incorrecto, pues se le plantea como una etapa de la vida de la que uno puede desafanarse en cualquier momento y bajo cualquier pretexto, en lugar de impulsar la lucha por la familia, los hijos, la entrega y el sacrificio.

Y luego nos preguntamos por qué aumentan los casos de divorcio.

Pero no todo es malo en este nuevo estreno de Cadena Tres, ya que a diferencia del más reciente lanzamiento de Televisa “Rafaela”, “El Sexo Débil” cuenta con un guión trabajado, creíble, con buenas actuaciones y una gran producción.

En cuestiones de televisión es un programa realizado con calidad en su forma, lástima que su fondo se centre en las peores partes del ser humano.